Tuesday, October 24, 2017

Destrezas para la recuperación psicosocial
Joseph O. Prewitt Díaz, PhD, LPC
Asesor de Salud Mental en Desastres
Región de la Capital Nacional
Washington, D.C.

20 de octubre 2017
Hoy comienza la quinta semana después de los embates del Huracan María. Una experiencia en los días que estuve en Puerto Rico, quizás encapsula la percepción de lo que ha pasado y lo por venir. Uno de los pueblos que visite fue Orocovis. Me recordaba que en el centro del pueblo había un árbol milenario de mango. Que cuando lleve a mi esposa a conocer el pueblo nos tomamos una foto frente al árbol de mango, con las dos banderas, una a cada lado. Me contaba el muchacho que nos tomo la foto que eres árbol representaba la resiliencia del habitante de las montanas Orocobeñas. Me estaba jactando de que ningún Huracan troncharía al pueblo de Orocovis, porque el pueblo era tan fuerte como ese árbol. Grande fue mi sorpresa cuando encontré a ese gigante natural postrado hacia un lado, las raíces expuestas. Se me fue el mundo, no tenia palabras para expresar mi angustia, cuando regrese a San Juan no me atrevía compartir mi experiencia, sentía angustia, ahora si es verdad que nos hacemos, como vamos a reponernos de los embates del Huracan María. 
Recordando el momento hace dos semanas, pensé que lo mas apropiado era compartir con los compañeros y compañeras lo que yo entiendo son las estrategias para la próxima etapa de recuperación emocional. Entendiendo que tenemos que tomar pasos positivos para poder echar pa’lante quiero compartir cinco acciones a tomar en los próximos meses, mientras recorremos las comunidades y hablamos con familias y vecinos.
Como agentes de desarrollo psicosocial comunitaria debemos ayudar a nuestra población a:
• Recoger información y establecer prioridades para la ayuda. En el período después del desastre, los vecinos se enfrentan a una angustia constante debido a sus experiencias y pérdidas causadas por el Huracan María. Es posible que necesiten asistencia inmediata o de largo plazo por condiciones psicosociales. Sienten preocupación por su seguridad y experimentan dificultades en las relaciones interpersonales con su familias y amigos y amigas en la comunidad. La recopilación de información es el primer paso para ayudar a los sobrevivientes a identificar sus necesidades e inquietudes actuales y establecer las lista de prioridades sobre como para abordarlas. Los vecinos y las comunidades son los dueños de su proceso. Por ende ellos descubren a través de la colección de información y el establecimiento de prioridades, cuales son los temas qué necesitan trabajar para moverse adelante. 
• Desarrollar destrezas de solución de problemas vitales. El huracan María a creado dificultades que nos hacen sentir impotentes o nos inmoviliza frente a numerosos vitales como la privación del agua, luz, comunicación y el deseo de estar. Estrés y presiones continuas para "hacer algo" nos pueden hacer que sea difícil pensar de manera efectiva sobre como manejar la situación. Si ayudamos a la comunidad a desarrollar una forma sistemática de resolver problemas puede ayudar a los vecinos puedan abordar los problemas vitales causados por María, de manera más efectiva, recuperar la sentido de control y aumentar su autoeficacia.
• Promover actividades positivas. El huracan María ha interrumpido las rutinas y actividades normales que nos hace sentir que tenemos un propósito, estamos bajo control, y podemos sentir placer en nuestro diario vivir. Al ayudar a las personas a identificar, programar y participar en actividades placenteras o significativas pueden ayudarlos a restablecer las rutinas y los lleve a retomar pasatiempos y otras actividades lúdicas que puedan mejorar su estado de ánimo y restablecer un sentido de control.
• Manejar nuestras reacciones a los eventos de la vida diaria. Nosotros experimentando reacciones físicas y emocionales molestas que surgen al enfrentar experiencias relacionadas con el desastres y recordar momentos específicos durante el mismo. El estrés continuo del ultimo mes a causado cambios en nuestras vidas. Estas reacciones afecta, en forma negativa el estado de ánimo, la toma de decisiones, nuestras relaciones interpersonales, nuestro funcionamiento diario y la salud física. Al aprender o re-aprender las maneras apropiadas para abordar y gestionar estas reacciones puede ayudarnos a proteger nuestra salud física y psicosocial, mejorar la auto estima, mejorar el funcionamiento interpersonal, y reducir las conductas inapropiadas para hacer frente a los resultado del huracan en nuestras vidas.
• Impulsar pensamientos positivos. La mayoría de los Puertorriqueños luchamos con pensamientos de angustia relacionados con el huracan mientras tratan de adaptarse, en la cuarta semana, a circunstancias posteriores al desastre, y a definir cual es el camino a seguir para la recuperación. Estos pensamientos negativos ayudan a mantener emociones negativas, como el miedo, la desesperanza, la ira, la ansiedad, la tristeza y la culpa. Identificando y practicando una visión positiva hacia el futuro, puede mejorar el estado de ánimo y reducir la intensidad de reacciones angustiosas tanto físicas como emocionales.
• Re-establecer relaciones sociales saludables. El apoyo psicosocial de familiares, amigos y miembros de la comunidad mejora la forma en que lidiamos con la recuperación después del Huracan María. En nuestro caso si nos ayudamos a satisfacer nuestras necesidades emocionales y prácticas, los unos a los otros, podremos reconstruir nuestras conexiones psicosociales en forma saludable.
Les he tomado tiempo para proponerles, que en las próximas semanas enfoquemos nuestras energías a la reconstrucción psicosocial. Les ofrezco seis actividades que podemos llevar a cabo, al final de las cuales nos sentiremos mejor. Seguimos el proceso psicosocial de cambiar nuestro rol de victima a uno de una persona victoriosa.


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